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«EL MONSTRUO DEL JARDÍN»
ESCENA 1 JARDÍN DE LA CASA (DÍA)
Vista panorámica de un jardín hermoso lleno de flores, mariposas revoloteando, arañas tejiendo telas, libélulas sobrevolando. El sol brilla. Música alegre y suave.
NARRADOR (Voz cálida) En un jardín lleno de vida, donde las flores danzan con el viento y los pequeños seres disfrutan de su hogar vivía Sofía, que visitaba a su abuelo cada fin de semana.
Sofía, corre feliz entre las flores. Lleva un vestido colorido.
SOFÍA (riendo) ¡Abuelo! ¡Mira cuántas mariposas!
ABUELO ROBERTO (desde la puerta, sonriendo) ¡Ven, mi niña! Te preparé limonada.
ESCENA 2 ENCUENTRO CON EL MILPIÉS
Sofía camina hacia la casa. De repente, un milpiés cruza lentamente frente a sus pies. Primer plano del milpiés.
SOFÍA (gritando, retrocediendo)
¡AAAHHH! ¡Un bicho! ¡Un bicho horrible!
Sofía tropieza, cae al suelo. Se levanta corriendo, pálida.
SOFÍA (llorando) ¡Abuelo! ¡Abuelo! (El abuelo sale corriendo de la casa).
ESCENA 3 LA DECISIÓN DEL ABUELO
El abuelo abraza a Sofía, quien está en sus brazos.
SOFÍA (entre lágrimas) Había un bicho… enorme… me asustó mucho…
El rostro del abuelo cambia. Se pone de pie, con expresión de enojo.
ABUELO ROBERTO (firme) Nadie asusta a mi nieta. ¡Se acabó!
El abuelo entra a la casa y sale con un insecticida en la mano, caminando decidido hacia el jardín.
ABUELO ROBERTO (hablando solo) Estos bichos no tienen por qué estar aquí. ¡Los voy a eliminar a todos! (El abuelo agita el envase de insecticida. Música tensa comienza).
ESCENA 4 EL MUNDO DE LOS INSECTOS
La cámara hace un zoom hacia el suelo del jardín. Entramos al MUNDO DE LOS INSECTOS un reino minúsculo donde viven hormigas, arañas, mariquitas, milpiés y libélulas.
Los insectos están reunidos, observando hacia arriba con horror. El abuelo se ve GIGANTE desde su perspectiva, como un monstruo.
MARIQUITA (asustada) ¡Es el monstruo! ¡Viene otra vez!
MILPIÉS (temblando) ¡No hice nada malo! ¡Solo estaba pasando!
ARAÑA (nerviosa) ¡Mis hijos! ¿Dónde están mis hijos?
Los insectos corren en todas direcciones, buscando refugio.
ABEJA DE LAS ORQUIDEAS (desde el aire) ¡Todos al escondite! ¡El gigante viene con su veneno!
HORMIGA (valiente, pero con voz temblorosa) ¿Por qué nos odian? Nosotros solo cuidamos las plantas…
ESCENA 5 LA INTERVENCIÓN DE ALEJANDRA
En el jardín, el abuelo está a punto de rociar el insecticida. Alejandra, la hermana mayor de Sofía, llega corriendo.
ALEJANDRA (gritando) ¡Abuelo, espera! ¡No lo hagas!
El abuelo se detiene, sorprendido, con el insecticida en alto.
ABUELO ROBERTO (confundido) ¿Por qué me detienes? ¡Ese bicho asustó a tu hermana!
ALEJANDRA (respirando profundo, poniéndose frente a él) Abuelo, los animales son importantes para la naturaleza y para el equilibrio de la vida.
Emmanuel (Lengua de señas) Ellos ayudan a que todo esté en armonía.
ABUELO ROBERTO (bajando el brazo lentamente) ¿Cómo van a ser importantes?
ALEJANDRA (señalando el jardín)
Abuelo y Sofía, los animales al igual que las plantas y todos los seres vivos, forman parte de una comunidad de vida en la que cada especie tiene su propio valor y su lugar. (Voz en off) imágenes de apoyo Las abejas, las mariposas y otros insectos se relacionan con las flores y hacen posible la reproducción de muchas plantas. Los milpiés y otros pequeños animales transforman las hojas y los restos de plantas, devolviendo nutrientes al suelo y haciendo parte de los ciclos que permiten que la vida continúe. Las arañas y las libélulas se relacionan con otros insectos y contribuyen a mantener las dinámicas de las poblaciones, mientras que cada animal participa, de distintas maneras, en una red de relaciones con otros seres vivos.
(Imágenes de la polinización) La polinización nos recuerda que la vida se construye a través de pequeños encuentros. Una abeja que visita una flor no solo busca alimento sin saberlo, lleva consigo la posibilidad de una nueva vida.
Nosotros también hacemos parte de esa red, no estamos separados de la naturaleza ni somos dueños de ella; compartimos este espacio con otras especies. Por eso, aunque un animal sea pequeño, nos cause pavor, su vida tiene valor y merece ser respetada.
El abuelo mira el insecticida en su mano. Duda.
VECINA Ahí los escuché, lo que dice Alejandra es verdad, significa aprender a convivir con las otras especies, reconocer que también tienen derecho a existir y comprender que nuestra vida está conectada con la de ellas, somos una especie más dentro de esta gran comunidad de vida, y nuestras decisiones pueden ayudar a mantener o romper esos vínculos.
Bueno vecino, más bien a cuidar este jardín y a promover la vida. ¡Feliz día!
SOFÍA Entonces podemos hacer que el jardín sea también un hogar para ellos
ALEJANDRA Podemos, por ejemplo, sembrar jardines para los polinizadores, evitar los pesticidas que pueden dañar a los insectos y otros animales, dejar bebederos para las aves y espacios con piedras donde los insectos puedan apoyarse, y construir hoteles para insectos que les proporcionen lugares seguros para vivir. (Regar la planta, agregar agua a los bebederos).
ESCENA 6 SOFÍA REFLEXIONA
Sofía se acerca lentamente, escuchando la conversación. Mira el jardín con nuevos ojos.
SOFÍA (tímida) Alejandra, tienes razón, el milpiés no me quería hacer daño, fui yo la que me asusté
ABUELO ROBERTO (dejando caer el insecticida) Tienes razón, por alguna razón existen los animales
Pausa. El abuelo mira a Sofía.
ABUELO ROBERTO (con voz emocionada) Ya no mataré a ningún bichito.
ESCENA 7 EL MUNDO DE LOS INSECTOS (REACCIÓN)
Volvemos al mundo de los insectos. Todos observan desde sus escondites.
El abuelo, visto desde su perspectiva, deja caer el insecticida y se agacha. Ya no parece un monstruo, sino solo un humano grande y cansado.
MARIQUITA (asombrada) ¡Miren! ¡El gigante se detuvo!
MILPIÉS (saliendo de su escondite) ¿Ya no nos va a hacer daño?
Sofia se acerca y su rostro enorme pero amable aparece en el cielo de los insectos.
SOFÍA (sonriendo) Se que aquí hay mucha vida, desde hoy tendré mucho más cuidado.
ARAÑA (con lágrimas en los ojos) ¡Ella nos habló! Por fin una voz de respeto
ABEJA DE ORQUIDEA (revoloteando emocionada) ¡Vea pues, los humanos pueden cambiar!
ESCENA 8 RECONCILIACIÓN
En el jardín, el abuelo, Alejandra y Sofía están juntos. El abuelo mira el jardín con respeto.
ABUELO ROBERTO (pensativo)
Todos estos años… nunca me detuve a apreciarlos de verdad.
ALEJANDRA (tomando su mano)
Nunca es tarde para aprender, abuelo.
Sofía se agacha y observa al milpiés, que ahora avanza lentamente cerca de ella.
Música emotiva y esperanzadora.
ESCENA 9 CIERRE
Vista panorámica del jardín. El sol brilla. Los insectos vuelven a sus actividades. Sofía, Alejandra y el abuelo observan juntos.
NARRADOR (voz cálida) A veces, el miedo nos hace ver monstruos donde solo hay vida. Pero cuando aprendemos a mirar con respeto, descubrimos que todos—grandes y pequeños—compartimos el mismo hogar. (Tomas del narrador sean en piso o planos del jardín de forma interna).
El milpiés cruza frente a Sofía. Ella sonríe.
FIN